CAMINO DEL AZOGUE

Partiendo del complejo minero de Almadén en Ciudad Real y con destino en el puerto fluvial de la ciudad de Sevilla, discurre el tramo peninsular del Camino Real del Azogue, uno de los caminos más densamente transitados, y de mayor importancia económica no solo de la España de los siglos XVI a XIX, sino del mundo Europeo y americano de la época.

Por él se transportaron las miles de toneladas de mercurio necesarias para la obtención de la plata americana, con la que se mantuvo el Imperio Español durante más de 250 años, y que además permitió el desarrollo económico de otras naciones europeas, ya sea por medio de los préstamos concedidos a la corona ibérica, o por la venta con el subsiguiente desarrollo industrial, de productos manufacturados de los que la península y el área iberoamericana eran endémicamente deficitarios.

Pero este camino transcontinental (desde Sevilla se dirige a las colonias americanas desde donde se distribuía a los centros mineros), también permitió un intercambio cultural y tecnológico importante entre ambas orillas del Atlántico.

El camino entre el centro productor (Almadén) y el centro distribuidor (Sevilla) se realizó a bordo de carretas o a lomos de mulas. La utilización de un sistema u otro condiciona las vías utilizadas pero éstas también estaban condicionadas por las cantidades transportadas, la geografía o las condiciones climatológicas. Las carretas empleaban caminos más largos, ya que necesitaban de vías anchas y transitables, que no precisaban las caballerías. También debían trajinar por caminos en mejor estado, en una red viaria, muy condicionada por los regímenes pluviales estacionales, que por otro lado también influían en la existencia de pastos frescos para los bueyes. Sin embargo y en contrapunto las carreterías (en grupos de carretas de unas treinta) eran capaces de acarrear una cantidad mucho mayor de azogue, y aunque tardaran casi un mes y medio en realizar el viaje frente a los diez días de las acémilas, las convertía en el medio de transporte más económico.

El camino se convertía en ida y vuelta con el regreso de las carretas y mulas cargadas de bienes necesarios para la mina, pero también para gran número de las poblaciones por las que fluía. Una riada de gentes y animales que cada primavera inundaban “La Ruta Real del Azogue”

En el camino te vas a encontrar con gran cantidad de infraestructuras, y elementos industriales y artísticos de indudable interés patrimonial, en unos entornos que presentan unos paisajes maravillosos donde la biodiversidad es la protagonista, ya sea en centros de explotación ganadera o agrícola o en estado salvaje. Pero sobre todo podrás disfrutar de las personas, generosas, alegres y hospitalarias, una gastronomía muy rica en matices, que enriquecerán sin lugar a dudas una aventura que te llenará de experiencias increíbles y únicas.

RTVE Telecinco