ALMADEN

Almadén es un pueblo minero por excelencia, vinculado a una de las minas de cinabrio más importantes del mundo, el mineral que sirve para la extracción del mercurio. La mina ha sido explotada de forma continua desde época romana hasta su clausura en el año 2001. Se calcula que la mina, que se extiende por debajo del pueblo, ha facilitado la extracción de 250.000 toneladas de mercurio.

Ya en la antigüedad, el bermellón (cinabrio) era utilizado por los romanos como pintura decorativa, que se extraía de la región sisaponense, cuya capital Sisapo (La Bienvenida) se ubicaba en el Valle de Alcudia, a unos 35 km al sureste de Almadén. Hoy en día, se han encontrado restos de cinabrio en los niveles correspondientes a época orientalizante, datados en 800 a.c., en el yacimiento de La Bienvenida así como en la posterior ciudad íbera y en la urbe romana. También se han documentado labores romanas en diferentes yacimientos de cinabrio de la zona.

A partir del XVI, llega el gran momento de esplendor de las minas de Almadén, ya que se descubre la amalgamación de la plata con azogue (mercurio), y el progresivo crecimiento de la demanda de mineral convierte a Almadén en un centro minero-metalúrgico de gran importancia para la financiación de la Corona Española. El transporte de azogue a las minas de plata de Sudamérica era de vital importancia para el abastecimiento de plata para el país.

No existe una sola mina en Almadén, sino que las minas modernas de cinabrio se repartían en 4 grandes zonas; Almadén, Las Cuevas, Almadenejos y Valdeazogues-El Entredicho (cercanías de Almadenejos).

La zona Sur de la mina de Almadén es la primera que adquiere relevancia en el siglo XVI ya que en ella se inicia la explotación de la Mina del Pozo (1.500) y posteriormente La Contramina (1.584). A finales del siglo XVII se comienzan a agotar las dos minas (1.701), que llegaron a profundizar 150m, lo que unido a problemas de inundación y de hundimiento de galerías pusieron a Almadén en una crisis productiva frente a la creciente demanda de mercurio.

En 1699 se habían localizado tres minas de gran importancia (Mina del Castillo y Mina de La Hoya en Almadén y otra mina en la cercana localidad de Almadenejos). En 1.754, las labores de la Mina del Castillo ya alcanzaban los 118m de profundidad, pero un importante incendio se inició el 7 de enero de 1755 y se prolongó a lo largo de 2 años más. A partir de ese momento se prohibió la entibación con madera, siendo sustituida por bóvedas de ladrillo o mampostería.

En la cercana localidad de Almadenejos, a lo largo del siglo XVIII se intensificó la explotación de sus minas. La Mina de la Vieja Concepción (1.697) llegó a alcanzar 234m de profundidad, aunque la baja ley de mineral obligó a cerrar la mina en 1.800. Entre 1795 y 1861 se explota otra mina (Concepción Nueva) ubicada a 1 km al Oeste de Almadenejos que alcanza los 146m de profundidad.

Otro yacimiento, el de Mineta de Valdeazogues y El Entredicho, a unos 4km al sureste de Almadenejos se explota en el siglo XVIII. En época moderna, sobre estas minas se desarrolla una mina a cielo abierto (El Entredicho) entre 1980 y 1997.

Hoy en día, el Patrimonio Minero de Almadén se encuentra disponible para el público en El Parque Minero de Almadén, que se ubica en el antiguo cerco minero. Además, fuera del cerco minero, el Parque cuenta con el Real Hospital de Mineros de San Rafael, edificado a mediados del siglo XVIII, para atender las enfermedades ocasionadas por el trabajo en la mina, sobre todo la intoxicación por mercurio. Hoy alberga el Archivo Histórico de Minas de Almadén y el Museo del Minero. Otros bienes patrimoniales de Almadén son La Plaza de Toros, edificada a mediados del XVIII por el Superintendente de las
Minas Villegas; su estructura se conforma con viviendas para mineros, hoy
rehabilitadas como hotel o el Centro de Interpretación de la Cárcel de Forzados, en la Escuela
Universitaria Politécnica de Almadén, que muestra las ruinas de la que fue Cárcel de Forzados entre 1754 y 1800.

Contactos

http://www.parqueminerodealmaden.es/

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